Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar.

- José Martí

Wednesday, November 18, 2009

Después del paro, ¿qué?

Nota: Artículo publicado originalmente en Claridad

Por: Manuel Marqués Bonilla

La movilización fervorosa de más de cien mil trabajadores durante el paro nacional del pasado 15 de octubre en protesta por los despidos en el gobierno es muestra de que el pueblo no quiere el proyecto de reorganización que la administración de Fortuño impulsa.

El paro fue efectivo en paralizar la capital del país, enviando así el mensaje contundente de que la reorganización no será tan fácil como los empresarios locales y el gobierno esperaban. Junto con la mención de otras acciones, incluyendo un boicot de las principales empresas locales que apoyan el proyecto de reorganización, el paro parece haber asustado lo suficiente a los empresarios locales como para que El Nuevo Día, cuyos dueños apoyan a Fortuño, publicara un editorial al día siguiente haciendo llamados a la negociación con los trabajadores.

Más significativo aún es el hecho de que las marchas no se hayan dirigido hacia el Capitolio, sino que hayan desembocado en una concentración frente al mayor centro comercial del país, Plaza las Américas, cuyos dueños también apoyan al gobierno de Fortuño, pues sugiere que los trabajadores están mirando más allá de los representantes de los partidos políticos como sus principales enemigos, como era la costumbre, y se están enfocando en la clase propietaria como su verdadero adversario.

No obstante el éxito de la protesta, tanto en términos de la toma de conciencia como en la demostración de fuerza, todavía no hay un proyecto que venga de los trabajadores para resolver el fracaso del ELA, ni el del capitalismo neoliberal. Esto es peligrosísimo porque nuestros adversarios sí tienen un plan y porque deja la fuerza de los trabajadores expuesta a que otros grupos la utilicen para sus propósitos. La demanda principal del paro (que se detuvieran los despidos) así como la demanda más general de que se revirtiera el plan Fortuño, son necesarias. No cabe duda de que hay que frenar los despidos y además crear nuevos y mejores empleos. Pero exigir empleos sin un plan implica tener que delegar en otras personas que sí tienen un plan la manera en que esos empleos se van a conseguir.

Fortuño y los empresarios, especialmente los asociados a la infraestructura y las finanzas, tienen un plan coherente: sacar los trabajadores del gobierno, donde han ido adquiriendo concesiones, y emplearlos bajo empresas que hagan alianzas público-privadas con el gobierno, las cuales no tienen que ocuparse de todos los beneficios de los trabajadores. Con el ahorro en nómina el gobierno puede entonces emitir deuda para sufragar las alianzas mientras que los trabajadores producirían lo mismo por menos paga y probablemente con menos personal (lo que implica más esfuerzo para los que sí trabajan). El resultado más obvio de esta estrategia es que la riqueza que correspondía a los trabajadores en la forma de beneficios, altos salarios y tiempo libre pasará a manos de los empresarios como capital. Los trabajadores obviamente rechazan estas condiciones de empleo, y éste ha sido el meollo de la protesta.

Ante la radicalización del bando empresarial que Fortuño representa, plantearse como objetivo mantener la situación que le ha dado fuerza a ese grupo de empresarios manganzones para tratar de contenerlo, resulta contradictorio. En la insistencia de atacar al gobierno de Fortuño con una huelga general o con una serie de golpes menos fuertes y más seguiditos (también más viables) para obligarlo a retroceder en su plan, sin cuestionarnos el objetivo que perseguimos, estamos asumiendo tácitamente este objetivo contradictorio. Si el objetivo es meramente sacar a Fortuño rechazando sus reformas pero quedándonos en el estatu quo, el Partido Popular Democrático (PPD), actualmente dividido y debilitado, puede asumir su función tradicional de mantener a los trabajadores contentos para garantizar las ganancias de las compañías estadounidenses y locales. El plan implícito en la lucha ciega contra Fortuño aparece como una mejoría frente a las reformas iniciadas, pero entrega a los Populares los anhelos de los trabajadores.

No faltará quien insista en que montarse en el tren de los Populares no está tan mal, pues al menos pone a los trabajadores en una mejor posición. Quien usa este tipo de argumento olvida que los trabajadores se montaron desde un principio en el tren de los Populares, el cual nos ha traído y dejado donde nos encontramos. El problema con este tipo de argumento es que olvida que las luchas cansan, dejan cicatrices y traumas, y nos enseñan ciertas maneras de seguir peleando. La manera en que los golpes se lanzan así como el tipo de golpe que se da, varía de acuerdo al plan que sigamos, el cual terminamos encarnando. Las luchas son escuelas donde aprendemos qué es lo que queremos.

Cuando el objetivo se reduce a salvar los empleos dentro del ELA, no hay que ir más allá de los medios que el ELA mismo provee, tales como asegurar que el paquete de fondos del gobierno de Obama se canalice hacia las agencias gubernamentales, evitando así las APP, o captar impuestos de la economía subterránea. Tomamos representaciones dadas, como la de Fortuño como un Republicano neoliberal, que poco dicen de la realidad puertorriqueña. Nos limitamos a usar los instrumentos diseñados para pedir concesiones en el ELA, tales como los paros y marchas dirigidas por líderes que, luego de mostrar su mollero político frente al Capitolio, pueden sentarse a negociar, tal y como ahora le gustaría hacer a algunos sectores de los empresarios. Ciertamente, este tipo de lucha tiene la posibilidad de desestabilizar el plan de Fortuño y darle el triunfo al PPD en las elecciones para que tome las medidas tradicionales para salvar el ELA. Pero lo que aprenderíamos de todo esto sería a seguir pensando en términos de Populares y Penepés, Republicanos y Demócratas, en vez de pensar en cómo llevar a cabo nuestro interés de conseguir trabajo bajo nuestro propio control, frente al interés de los empresarios de controlarnos el trabajo. Con los medios que el ELA provee y que asumimos ciegamente, ¿qué posibilidad tenemos de plantearnos las limitaciones que el ELA mismo nos impone; cómo pensaremos en alternativas al ELA? Una vez estemos en la famosa mejor posición bajo el gobierno Popular ya es demasiado tarde, pues en el proceso hemos aprendido muy bien la vieja enseñanza colonial de seguir dejando en manos de otros nuestros deseos. (Para una discusión sobre la importancia de los instrumentos propios de los trabajadores, ver Meléndez, Héctor. “Que empiecen a hablar las masas.” (www.opticagramsciana.com).

Plantear lo que nos conviene se hace en la misma lucha. Pero esto es imposible mientras sigamos operando de acuerdo a los planes y los instrumentos de lo que otros quieren. Los golpes que le asestemos a Fortuño y los empresarios que él representa tienen que enseñarnos la necesidad de tomar control sobre nuestro propio trabajo: tienen que estar diseñados para ello. Esto no necesariamente conlleva rechazar las tácticas que nos propongan los líderes que quieran mantener el estatu quo, pero definitivamente implica transformarlas para nuestros propósitos.

*El autor es estudiante doctoral en el Programa de Pensamiento Social y Político de la Universidad de York, Toronto, y miembro de losexpatriados.blogspot.com .
Continuar Lectura...

Monday, October 26, 2009

El pacto social y el paternalismo soberanista

La coyuntura actual de la historia de Puerto Rico se distingue por el resurgimiento del debate sobre el estatus político de la isla, como consecuencia de las transformaciones políticas y económicas que vienen ocurriendo en el mundo. La crisis del sistema neoliberal lleva a la mayoría de los países a una reflexión profunda a corto y mediano plazo sobre sus decisiones pasadas, para poder hacer las reformas o cambios radicales necesarios que les permitan reestructurar sus formas de vida a tono con las perspectivas del siglo 21. El calentamiento global, la crisis financiera, la emigración, el narcotráfico, el despilfarro de los recursos naturales, los acuerdos (políticos y económicos) multilaterales y el “terrorismo” son algunos de los temas medulares que han sustituido al comunismo y la Guerra Fría en el mal llamado “fin de la historia”, y que han llevado a los políticos y demás investigadores sociales a desarrollar propuestas y teorías que sean capaces de resolver los retos sin precedentes a los que se enfrenta el mundo de hoy. Difícilmente encontraremos precedentes históricos con la magnitud y gravedad actual que nos permitan copiar soluciones lo suficientemente complejas y abarcadoras para prosperar ante los retos del nuevo milenio.

Puerto Rico no está exento de la necesidad de producir un debate de ideas que le permitan encontrar una salida a los problemas de hoy. Una de las soluciones presentadas por un amplio sector político e intelectual es el pacto de soberanía o libre asociación con Estados Unidos como estatus político permanente reconocido por la Organización de Naciones Unidas. Este sector podemos dividirlo en dos grandes grupos: los independentistas que tácticamente han decidido defender esta posición porque ven en ella la posibilidad de adelantar la independencia, y los “soberanistas paternalistas” que otorgan total preeminencia a la relación de la Isla con los Estados Unidos, dando énfasis al desarrollo de la relación actual del Estado Libre Asociado, pero con la voluntariedad de otorgar competencias al gobierno norteamericano. Sobre el primer grupo existe un debate sobre las razones, la certeza discursiva y las consecuencias de apoyar la libre asociación como paso a la independencia, desde diferentes perspectivas, ya sea estando a favor o en contra. Sin embargo, sobre el segundo grupo no se ha hecho un análisis detallado para entender el origen de sus propuestas y su desentendimiento del proceso histórico de la isla. Esto los lleva a caer en la sencillez discursiva de comparar la transición de un estado colonial hacia un estado soberano, con el desarrollo familiar del individuo, de una infancia protegida hacia la adultez madura que lo hace capaz de valerse por sí mismo; por eso hablan de la soberanía como llegar a la mayoría de edad o a la madurez.

Los “soberanistas paternalistas” insisten en la idea del Estado Libre Asociado como fórmula de estatus preferida por el pueblo y de paso, como un Pacto Social entre todos los sectores de la isla que sacó a Puerto Rico de la situación precaria en la que se encontraba, abandonando la idea de la independencia como necesidad histórica y dando paso a una nueva ley orgánica (ley 600), que sería avalada o rechazada por el pueblo en un ejercicio de “soberanía” en el que podían escoger si se adoptaba la susodicha ley. Esta abrió el espacio para alcanzar un “nuevo pacto” con el visto bueno de la metrópoli, el cual nos garantizaría un nivel de desarrollo para posteriormente, ir adquiriendo competencias políticas que desde el Tratado de París (1898) habían pasado a manos del Congreso y la Marina de los Estados Unidos. Esto nos llevaría a una soberanía dentro del sistema federal, lo que sea que eso signifique. En este punto queda de manifiesto el desconocimiento histórico de este sector, al no aclarar que el referéndum para votar a favor de la ley 600 en 1950 no le permitía a los puertorriqueños escoger entre varias opciones, sino que tenían que escoger entre apoyar la ley 600, o quedarse con la ley Jones como ley orgánica. Otro dato "desconocido" (voluntaria o involuntariamente) es que el “pacto social” de los años 50 se logró a base de la Ley de Mordaza, y la represión de toda la oposición nacionalista, y a los sectores obreros organizados opuestos a la rápida transición hacia la industrialización, y a las diásporas forzadas a territorio continental. La economía de la isla pasó de la implementación de un modelo de desarrollo basado en la sustitución de importaciones, capitalismo de estado y orientado hacia adentro, a una economía basada en la privatización de las empresas públicas al capital foráneo (principalmente Estados Unidos), y orientada hacia fuera (exportaciones).

Además de la esfera política y económica, los puertorriqueños sirvieron de “mano de obra” a los diferentes cuerpos castrenses norteamericanos en sus diferentes “aventuras imperialistas” en casi todo el globo (como Vietnam y Corea). Parte del territorio de la isla ha sido utilizado para el establecimiento de bases militares, y para prácticas castrenses con material bélico en amplias extensiones de tierra (Vieques), afectando los ecosistemas naturales y las poblaciones cercanas. Todo esto sirvió de experimento para los intereses capitalistas y militares de la metrópoli, que buscaban modelos de su preferencia que pudieran aplicar en los diferentes países de América Latina.

Actualmente, es necesario pensar y analizar las propuestas de futuro desde una perspectiva histórica y crítica para poder fundamentar lo que realmente es mejor para todos los ciudadanos, a la vez que es imperativo establecer un nuevo Pacto Social que emane de las fuerzas productivas de nuestro pueblo, para que se preste a los intereses de los trabajadores, cooperativas, estudiantes, pequeños comerciantes, y demás componentes de nuestra sociedad, en lugar de favorecer los intereses del capital extranjero. Todas las políticas implantadas bajo el ELA (ley de incentivos industriales, privatización, sección 936, petroquímicas, Walt-martización de la economía) han sido en función de intereses externos y en contra de los intereses de nuestro pueblo. No creo que eso sean actitudes de un buen padre hacia sus hijos.

Todos aquellos que tengan una visión a favor de la libre asociación como paso a la independencia, a la redistribución de las riquezas, la apropiación de sectores estratégicos de la economía, la protección de nuestros recursos naturales, deben motivarse a seguir debatiendo y no descartar propuestas de avanzada que provengan de sectores que favorecen la soberanía plena, sin pasar por la libre asociación, mientras que a los “soberanistas paternalistas” deben replantear su postura hacia la descolonización por la vía de la independencia, o la que les es más cercana, la integración plena al “federalismo” norteamericano, del que se sienten familia y forman parte.
Continuar Lectura...

Saturday, October 17, 2009

Videos del Paro Nacional

Aquí va una compilación de videos del Paro Nacional, cortesía de MRZINE. (Selecciona "Continuar Lectura" para ver los otros videos).










Continuar Lectura...

Monday, October 12, 2009

Reflexiones de un concierto: En el siglo XXI la PAZ es contestataria.

El 21 de septiembre de 2009 será una fecha histórica para el nuevo milenio. Se celebró una de las actividades más representativas de la música Latinoamericana. Bajo la iniciativa del cantautor colombiano Juanes, la merenguera puertorriqueña Olga Tañón, el compositor español Miguel Bosé, y el portavoz cultural y musical de la Revolución Cubana Silvio Rodríguez, se ha celebrado un concierto que reunió un nutrido grupo de músicos y artistas para cantarle a la Paz sin fronteras, y pedir el fin de la violencia. El logro de este evento fue posible gracias a la perseverancia y a la valentía de muchos que a pesar de las presiones se atrevieron a desafiar a la tiranía antidemocrática del exilio cubano y los sectores más recalcitrantes de la derecha norteamericana.
Mientras el concierto se celebraba sin otra consignia política que la paz y con un solidario “mixeo” caribeño y latinoamericano, en otras partes se celebraban protestas y conciertos argumentando que ningún artista debería ir a entretener a los “comunistas” cubanos. El odio y el rencor se ejemplifican en prácticas como el alquiler de una aplanadora en Miami para destruir los discos compactos de todos los artistas que participaron en el concierto por la Paz en La Habana. Estos sectores que se arrogan la representación de la libertad y la democracia son los mismos que históricamente han apoyado las dictaduras derechistas como Pinochet en Chile y Somoza en Nicaragua; han conspirado contra gobiernos progresistas como la Unidad Popular en Chile o la Revolución Bolivariana en Venezuela; y son los que sostienen los gobiernos que apoyan las guerras por intereses económicos de corte neoliberal como las invasiones a Irak y Afganistán.
Es difícil entender que existan sectores que utilicen el poder para agredir y perseguir a las personas que buscan un mundo más justo, un planeta sin fronteras donde impere la solidaridad humana. La miseria, la guerra, el calentamiento global, la mala distribución de las riquezas son el resultado directo de decisiones basadas en el egoísmo, la violencia, y el odio, los cuales están fundamentados en una estructura que requiere de la explotación del ser humano por el ser humano, y de países pobres por países ricos. Es frustrante que en el siglo 21 sigamos enfrentando las consecuencias de nuestras mal organizadas actividades humanas.
Este concierto es la prueba de que la voluntad de querer ser libres en la Paz y el Amor está por encima de las cadenas del odio y la mala voluntad demostrada por los opositores a esta actividad. Mientras para estos grupos la guerra siga siendo una opción para solucionar conflictos entre humanos y países; mientras piensen que el libre mercado es un forma de distribución justa mientras millones de personas sufren y mueren de hambre anualmente; mientras piensen en el exterminio del enemigo porque opina y vive diferente; mientras piensen que la riqueza va por encima del medio ambiente, habrá un millón de personas como las que se dieron cita el 21 de septiembre en La Habana, para repudiar esas conductas con el arma de la palabra y el ejército de la razón. En el nuevo milenio, desde la lucha por sacar la marina de guerra en Vieques hasta el concierto por la Paz en Cuba, podemos decir que se ha sembrado una nueva semilla, una nueva generación que clama por su espacio. La utilización de la Paz y el Amor como referente ideológico de los nuevos tiempos ha sido la llave para grandes victorias comunitarias, ambientales y nacionales. Por lo tanto, en el siglo 21 la PAZ como forma de vida es una ideología contestataria.
Continuar Lectura...

Monday, September 21, 2009

Cooperación y Solidaridad: Referentes Alternos para un Proyecto de País, Parte II

Nota: Artículo originalmente publicado en Claridad, 9 al 16 de septiembre de 2009.

La competencia en el mercado es injusta y desleal. Las estructuras económicas protegen los intereses del dueño de capital. Su meta es el lucro personal, aspirar a mayores ganancias. El individualismo rige su conducta. Mediante dicha lógica se pretenden resolver problemas colectivos. Los costos económicos y sociales de tal comportamiento son ignorados. Por tal razón, el programa económico adoptado por el Partido Nuevo Progresista no puede ser considerado un proyecto de futuro para el país. Simplemente es la agenda del sector privado empresarial, grupo social que no representa la mayoría del pueblo puertorriqueño ni la diversidad de intereses prevalecientes en él.

Tome por ejemplo Riviera del Caribe, uno de los pilares del plan económico de la presente administración. Esta propuesta de desarrollo para la región este del país está concebida como un exclusivo destino turístico y paraíso de apuestas de calibre mundial. Según la gerencia gubernamental, el proyecto competirá con enclaves de juegos como Monte Carlo (Monaco), Sun City (Africa del Sur) y Atlantis (Bahamas). Tendrá además lujosas residencias y comercios. [Véase Caribbean Business, 25 de junio de 2009 y 2 de julio de 2009]

El objetivo de esta propuesta es atraer a la Isla visitantes con un elevado poder adquisitivo. Los residentes en la región y el resto de Puerto Rico quedaríamos excluidos del disfrute de dichos terrenos. Se nos sugiere ser “agradecidos” por los empleos mal remunerados que se creen en el lugar y “conformarse” con caminar gratis por los paseos peatonales frente al mar, ver llegar los cruceros y observar a los turistas comprando cosas caras en las tiendas. ¿Así es la vida?

Ante la ausencia de un proyecto económico que atienda las necesidades de la mayoría de los puertorriqueños, los administradores públicos nos alientan para recurrir a la Loto, la Revancha y cuanto juego del azar exista. La suerte se convierte en la única propuesta para atender la precaria condición económica de los trabajadores del país. Una situación para la cual no se percibe en el futuro un escenario alentador.

Según datos publicados por la Junta de Planificación, en el último año fiscal ocurrió un decrecimiento en la producción de 5.5%. Durante los primeros siete meses del 2009 el número de quiebras ascendió a 6,386 casos, un aumento de 28% al compararse con el mismo periodo del año anterior. El pasado mes de julio la participación laboral se redujo a 43%, la cifra más baja en veinte años. La tasa de desempleo se encuentra en 16.5%, el nivel más elevado desde 1994 (exceptuando el cierre parcial de agencias gubernamentales en mayo del 2006). El sector privado continúa realizando reducciones significativas en su nómina. A la vez que en el Gobierno se han cesanteado cerca de 7,000 servidores públicos y se espera despidan 20,000 empleados más al cierre del año fiscal 2009-10.

Mientras las diferentes actividades económicas continúen articulándose en función del lucro personal y no exista un compromiso social por parte de las distintas instituciones y participantes en el mercado, será sumamente difícil articular proyecto de país alguno que sea capaz de satisfacer nuestras principales necesidades colectivas. Es necesario utilizar referentes alternos a la competencia y el individualismo. El Fideicomiso del Caño Martín Peña, la Corporación Piñones se Integra (COPI), Iniciativa Comunitaria y Taller Cé nos ofrecen otros modelos mediante los cuales podemos organizarnos económicamente y trabajar para satisfacer necesidades básicas tales como vivienda, educación, salud y entretenimiento. En todas estas experiencias la cooperación y la solidaridad surgen como alternativas.
Continuar Lectura...

Thursday, September 17, 2009

Cooperación y Solidaridad: Referentes Alternos para un Proyecto de País, Parte I

Nota: Artículo originalmente publicado en Claridad, 9 al 16 de septiembre de 2009

En el 2007, un año antes de las elecciones generales, se incorporó la Coalición del Sector Privado. Esta alianza está constituida por organizaciones profesionales de diversas industrias del país tales como la Cámara de Comercio, la Asociación de Constructores de Hogares, la Asociación de Compañías de Seguros, el Colegio de Contadores Públicos Autorizados, la Asociación de Productos y la Asociación de Industriales, entre otros. Su mayor preocupación ha sido la desvinculación de la Isla de las tendencias económicas observadas en Estados Unidos de América. El objetivo es incrementar su participación en el proceso de toma de decisiones en Puerto Rico. Con esos propósitos elaboraron un plan para nuestra economía que, desde su perspectiva, crearía las condiciones necesarias para dotar al país de mayor competitividad. La reducción de las tasas de contribuciones para las corporaciones, la revisión del proceso de otorgación de permisos, la diversificación de fuentes energéticas y la desregulación del mercado de trabajo son algunas de sus propuestas. El resultado, aseguran, será un crecimiento sostenido en la producción anual de bienes y servicios superior al 4%. [Véase Caribbean Business, 25 de junio de 2009]

Esta propuesta económica, dirigida fundamentalmente ha reducir la presencia del sector público en el mercado, forma parte de la plataforma de gobierno del Partido Nuevo Progresista y su visión de futuro para Puerto Rico. José Ramón Pérez – Riera, actual Secretario de Desarrollo Económico, resumió con claridad la filosofía de la presente administración en una entrevista concedida a un semanario de negocios del país:

“el gobierno no está aquí para crear empleos. El gobierno no está aquí para realizar inversiones. El gobierno está aquí para ser un facilitador y proveer las herramientas al sector privado para que realice su trabajo”. [Traducción Libre. Véase Caribbean Business, 2 de julio de 2009]

Estas declaraciones son cónsonas con las expresiones realizadas previamente por este mismo funcionario público ante la membresía de la Cámara de Comercio de Puerto Rico. En aquello ocasión, Pérez – Riera afirmó a los empresarios que desde el Gobierno:

“Continuaremos trabajando con ustedes y confiamos que el sector privado se tiene que sentir que es dueño de Puerto Rico y es dueño de este proceso, y que nosotros le respondemos a ustedes y que ustedes nos tienen que decir cuando lo hacemos mal para que nosotros sepamos cómo tenemos que mejorar. En Puerto Rico, la mayoría debe de establecer en qué dirección es que Puerto Rico va a ir y la mayoría son ustedes”. [Véase El Vocero, Versión Digital, 19 de junio de 2009]

La Coalición del Sector Privado y la administración del Gobernador Luis Fortuño parten de la premisa que a través de la libre empresa y el esfuerzo individual se podrán producir los bienes y servicios necesarios para satisfacer las necesidades de todos en la sociedad. Son incapaces de reconocer las causas fundamentales de las desigualdades existentes en la distribución de la riqueza nacional. Para ellos los pobres se hallan en tales circunstancias porque no se han esforzado lo suficiente. La competencia es el principio rector en el pensamiento económico de ambos. Obvian que las personas al nacer presentan realidades y circunstancias diferentes. No es lo mismo ser hijo de trabajadores vecinos de Villa del Sol que el primogénito de una familia de empresarios residentes en Garden Hills. El acervo de recursos de cada cual es distinto.

Para el año 2006, por ejemplo, la mediana de ingreso anual en el hogar puertorriqueño era $17,621. Aproximadamente el 45% de la población vivía bajo el nivel de pobreza. Sin embargo, el 5% de las familias más ricas del país recibían el 25% del ingreso nacional. La oligarquía criolla se continúa apropiando de los recursos productivos de la Isla en menoscabo de los trabajadores. [Para estos indicadores económicos véase www.tendenciaspr.com]

Continuar Lectura...

Sunday, September 6, 2009

Enmendar la Ley de Relaciones Federales

La nueva propuesta del Partido Popular Democrático respecto al status: enmendar la Ley de Relaciones Federales a los efectos de eximir a Puerto Rico de las leyes de cabotaje y permitirle al gobierno de la Isla celebrar tratados comerciales con otros gobiernos (las enmiendas pueden accesarse aquí y aquí). Es sorprendente que los sectores anti-colonialistas en Puerto Rico no hayan rechazado dicha propuesta inmediatamente. Aunque la propuesta no ha logrado capturar la atención de los medios y mucho menos del pueblo, es importante entender el significado de la misma y su relación con el discurso soberanista dentro del PPD.

La Ley de Relaciones Federales (Puerto Rico-Federal Relations Act of 1950) es la ley estadounidense que regula las relaciones entre Puerto Rico y Estados Unidos (creada a través de la Ley 600, que no hizo otra cosa sino llamarle "Puerto Rico-Federal Relations Act" a la antigua Ley Jones con algunas enmiendas). Al igual que sus predecesoras, la Ley Foraker y la Ley Jones, dicha ley constituye la base jurídica del colonialismo en Puerto Rico. La misma establece, en su Artículo 9, que cada una de las leyes adoptadas por el Congreso de los Estados Unidos aplica en Puerto Rico (a menos que no sea “localmente inaplicable”, excepción que carece de efectos prácticos). Es decir, en términos legales, el hecho de que hoy día aplique en Puerto Rico, por ejemplo, el Patriot Act y el Federal Death Penalty Act of 1994, se debe a la existencia del artículo antes mencionado.

Por supuesto, no es la primera vez en la historia que una colonia solicita al imperio la modificación de los estatutos que regulan la relación colonial. Varias de las antiguas colonias británicas, como Canadá, Nueva Zelandia, y Australia, advinieron a la independencia gradualmente, a través de la modificación del aparato jurídico que mantenía la supremacía del Parlamento Británico sobre sus territorios. El primer paso para la eliminación gradual del colonialismo fue, obviamente, el compromiso del Parlamento Británico a no adoptar leyes que aplicaran en sus colonias, excepto si la (ex)-colonia se lo solicitara . En el caso de Canadá, por ejemplo, esa determinación ocurrió en 1867 y culminó con la adopción del Statute of Westminster en 1931.

Sin embargo, la propuesta del PPD (increíblemente, presentada en pleno Siglo XXI) dejaría intacto el Artículo 9 y supondría, por lo tanto, que cada vez que el Congreso de Estados Unidos adopte una ley y el Presidente la firme, cada puertorriqueño estaría obligado a obedecerla. Por supuesto, la mera idea de solicitarle a Estados Unidos que enmiende la Ley de Relaciones Federales para darnos 'más poderes' constituye una legitimación del colonialismo que debe ser rechazada. Pero aun si dicha estrategia se asume como aceptable, cualquier propuesta de esa índole que no venga acompañada de la eliminación del Artículo 9 merece el rechazo de los sectores anti-colonialistas en Puerto Rico.

Es interesante que el sector 'soberanista' del PPD permanezca en silencio ante la nueva propuesta de su partido. En cierto modo, dicho silencio no es sorprendente, pues las enmiendas propuesas por el PPD son consistentes con la lógica del Estado Libre Asociado Soberano defendido por ese sector. Es decir, que Puerto Rico retenga una serie de poderes (el hacer tratados comerciales y el no tener que utilizar la marina mercante de Estados Unidos), y le delegue a Estados Unidos una serie de competencias (en este caso, el poder de adoptar leyes que apliquen a la Isla).


Continuar Lectura...

Monday, August 24, 2009

El 40 Aniversario de la Fundación de los Young Lords

El pasado fin de semana se celebró el 40 aniversario de la fundación del grupo revolucionario de organización comunitaria, los Young Lords. A través de su historia, el grupo reclamó la libre-determinación para todos los puertorriqueños, así como el control comunitario de todas las instituciones y terrenos, la libertad para todos los prisioneros políticos, y la salida de las tropas de Estados Unidos de Vietnam, Puerto Rico, y otros países. Los Young Lords también jugaron un rol importante en la creación de consciencia acerca de la cultura e historia puertorriqueña, dejando un legado que se mantiene presente. En este video, podrán observar partes del documental Palante, Siempre Palante!: The Young Lords, así como entrevistas con tres de los miembros originales del grupo: Luis Garden Acosta, Mickey Meléndez, y Juan González.

Para más videos y audios, ver aquí.
Continuar Lectura...

Saturday, August 22, 2009

¿La ilusión de la recuperación?, Parte 2 de 2

Nota: Artículo originalmente publicado en Claridad, 13 al 19 de agosto del 2009

Por otro lado, tenemos que Wall Street ha estado proclamando la recuperación de la economía a base del aumento del valor en el mercado de las acciones de varias corporaciones. Muchas de estas compañías lo que han hecho es despedir empleados y recortar gastos para que así, aun cuando experimentan ventas menores, todavía logran reportar ganancias al, entre otras cosas, intensificarse el grado de explotación de los trabajadores y trabajadoras que permanecen dentro de la firma.

Otras firmas que reportaron ganancias y lo vieron reflejado en aumentos en el valor de la empresa en la bolsa de valores lo lograron simplemente porque se desempeñaron mejor de lo esperado, cosa que usualmente causa un flujo de dinero e inversión a esas empresas. El caso más notable fue el de Goldman Sachs a mediados de julio. Este banco reportó una ganancia neta de más de 3 mil millones, cifra que cómodamente sobrepasó las proyecciones de los analistas y que en parte es explicada por la desaparición de sus competidores dado la crisis de crédito.

Aun con todas estas noticias que parecen anunciar la recuperación del sistema, los que siguen siendo las víctimas del anunciado final de la recesión han sido los trabajadores y trabajadoras que han perdido su empleo o concedido varios de sus beneficios a sus patronos ante la amenaza de perder su trabajo. Por ejemplo, en el caso de Estados Unidos tenemos que el actual promedio de 33 horas de trabajo semanales es el nivel más bajo desde la década de los 70, y eso es para los trabajadores a tiempo completo. El problema de la caída en el consumo norteamericano queda magnificado si se toma en cuenta que más de seis millones de trabajadores han sido convertidos en trabajadores a tiempo parcial desde que comenzó la recesión (véase Z Magazine, julio/agosto 2009, Pág. 35).

La posibilidad de la llamada recuperación sin empleos (“jobless recovery”) es posiblemente el ejemplo más vulgar de cómo las representaciones de la salud de la economía a base de una eventual recuperación en el crecimiento de la misma oscurecen el hecho de que la necesidad de bregar con la situación precaria de muchos está subsumida a la supervivencia de un capitalismo que, constantemente, entra y sale de las crisis que lo caracterizan.
Continuar Lectura...

Wednesday, August 19, 2009

¿La ilusión de la recuperación? Parte 1 de 2

Nota: Artículo originalmente publicado en Claridad, 13 al 19 de agosto del 2009

El pasado viernes 31 de julio el gobierno de Estados Unidos reportó que en términos del producto interno bruto la economía se contrajo “sólo” un 1% en el segundo cuarto de lo que va del año. Este dato, combinado con las ganancias reportadas por varias corporaciones y la pérdida de “sólo” 247,000 empleos para el mes de julio, ha sido utilizado para sugerir que posiblemente durante la segunda mitad del presente año se experimente la tan anhelada recuperación que pondría fin a la recesión de casi dos años por la cual está pasando la economía estadounidense. Varios de los economistas han dicho que dicha tendencia decreciente en la contracción de la economía evidencia en cierto grado el esperado pero retrasado efecto de los paquetes de estímulo del gobierno del presidente Barack Obama.

Una cosa que salta a la vista al examinar el reporte del Bureau of Economic Analysis (BEA) es que el estimado del 1% fue a base del cambio entre el primer y segundo cuarto en términos de un 0.25%, que luego se extrapola para la contracción reportada del 1%. Si comparamos el segundo cuarto del 2009 con el mismo periodo para el 2008, lo que se ve es una reducción de un 4% en el producto interno bruto, lo que sugiere que la luz al final del túnel está mucho más lejos de lo que la mera contracción del 1% sugiere.

En el mismo reporte también vemos que todas las señales “positivas” de que la economía se está recuperando son bajas en la tasa de caídas de los indicadores, cosa que no necesariamente significa que “estamos pasando de una recesión a una recuperación” como muchos analistas han declarado (ver “US Economic Contraction Slowed in Quarter”, NY Times, 31 de julio). De forma alternativa, y utilizando terminología de la física, este fenómeno también podría verse como cuando un objeto está en caída libre y va alcanzando su velocidad terminal; es decir, no hay aceleración y se logra una velocidad constante. De la misma manera en que el objeto que ha alcanzado su velocidad terminal no deja de caer, las bajas en las tasas de caídas de los indicadores podrían interpretarse como que la economía se está asentando en su estancamiento. El punto es que no se deben derivar conclusiones tan deterministas a base de por cientos, promedios y tendencias sin ver al sistema como un todo donde, por ejemplo, se tome en cuenta la situación de países como China que dependen de la compra de sus productos por países como Estados Unidos y el efecto que tal interdependencia pueda tener en ambos países dado los decrecientes niveles de consumo experimentados en la mayoría de las economías a nivel global (en ese mismo reporte del BEA vemos que las importaciones de Estados Unidos siguen disminuyendo). Ya anteriormente vimos cómo ese tipo de pensamiento falló, por ejemplo, en prever la pérdida de empleos para el mes de junio (ver Capitalismo Neoliberal y Capitalismo Regulado: Dos caras de la misma moneda en Claridad 23-29 de julio, 2009).
Continuar Lectura...